La ansiedad que despierta en todos los fanáticos del fútbol el inicio de una nueva temporada recibió un nuevo golpe desde la Asociación del Fútbol Argentino. Como premio de los “éxitos” logrados en el último mundial los hinchas van a sufrir un aumento del 33 % en las entradas populares y en las plateas su costo va a depender del humor de los clubes locales. El incremento no solo se produjo en la primera división sino que en diferentes porcentajes también se realizo en las demás divisiones del fútbol argentino.
El aumento lógicamente no tiene nada que ver con el espectáculo que se brinda y mucho menos con la infraestructura de nuestros estadios. El mundial todavía está fresco en nuestros recuerdos y a parte del juego de España, Holanda y Alemania uno no puede dejar de mencionar los excelentes estadios que presentó Sudáfrica y no deja de surgir la inevitable y odiosa comparación con nuestras antiguas y queridas canchas de fútbol. Ni que hablar de lo que observamos sobre el verde césped. A los chicos que con un puñado de partidos en primera división son llevados a Europa se empiezan a sumar aquellos que ni llegan y parten desde las inferiores. Cada vez más nos acostumbramos a ver un fútbol argentino lleno de jugadores infantes mezclados con veteranos y otros de mediocre nivel.
El deporte más popular de la Argentina, el que se puede ver por televisión abierta gracias al mandato divino de nuestra presidenta y a los pesos, obviamente, de los contribuyentes, es cada vez más elitista a la hora de poder concurrir a los estadios. En una rápida comparación hoy ver cómodamente una película en un cine 3D con estacionamiento incluido cuesta $ 30 contra los $ 40 pesos que le va a costar ir al Viaducto a cualquier hincha de Lanús en su partido contra Arsenal.
¿Alguno de estos dirigentes que creen lógico el aumento habrán concurrido alguna vez a una popular? Sólo la pasión del fútbol puede mover tanta gente que domingo tras domingo se expone a pagar estacionamientos ilegales en lugares peligrosos, accesos en los cuales los agentes del orden los tratan como reclusos del peor penal del mundo. Tribunas cada vez más chicas en la que las avalanchas y los apretujones son moneda corriente. En donde los barras mandan y muchas veces queda gente fuera de los estadios sin ver el partido con su entrada en la mano como souvenir.
Para dejarnos tranquilos la AFA informa que el precio de la entrada incluye IVA, el impuesto municipal y lo más importante el seguro de vida de cada espectador….
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